BUENOS AIRES.- La consultora Ecolatina advirtió ayer que el gobierno debería “corregir el desequilibrio de las cuentas públicas” ante la “creciente” y “constante” carga de intereses que persiste desde la gestión del kirchnerismo.
El informe de la consultora señaló que, en 2016, el déficit primario creció 0,6 puntos porcentuales como porcentaje del PBI (llegó a 4,3% del producto) y para este año la reducción del rojo sería marginal, de menos 4,2% del PBI, de acuerdo a la meta oficial.
Ante ello, calculó que el sendero descendente comenzaría entonces recién en 2018, con una baja de un punto porcentual por año.
En este sentido, Ecolatina señaló: “durante el gobierno anterior el déficit primario adquirió una dinámica creciente. Pero a contramano de lo que suele suceder en estos casos, la carga de intereses del sector público se mantuvo relativamente constante durante este período”.
Asimismo explicó que mientras que entre 2011 y 2015 el rojo primario aumentó más de tres puntos porcentuales en términos del PBI, los intereses pagados netos intra-sector público se mantuvieron en el orden del 1,2% del PBI en el período. “Este resultado fue producto del virtual aislamiento que mantuvo el gobierno anterior frente a los mercados de deuda, que lo llevó a financiar el rojo fiscal a través del uso de ‘cajas especiales’, como la estatización de las AFJP, y, fundamentalmente con emisión monetaria (asistencia del BCRA al Tesoro)”.
Doble desafío
La consultora opinó que, con ese panorama, el desafío fiscal que enfrenta el gobierno es doble. Por un lado, debe corregir el desequilibrio de las cuentas públicas. “Además, tiene que obtener fuentes genuinas de financiamiento para reemplazar a la emisión monetaria que se utilizó crecientemente hasta fines de 2015”, acotó.
El reporte indicó: “ante la decisión del oficialismo de combatir el alza de precios y buscar otras fuentes de recursos, el costo que antes se financiaba vía inflación (el Tesoro entregaba a cambio de los servicios recibidos pesos que cada vez tenían menor valor) ahora es absorbido por el propio sector público”. De manera directa, estimó, “el financiamiento del rojo fiscal vía emisión de deuda genera lógicamente un mayor peso de los intereses”.
“En 2016, esta carga sin considerar los pagos intra-sector público, superó los $ 130.000 millones, llegando a representa 1,6% del PBI, esto es 0,2 puntos porcentuales adicionales al nivel del año previo”, finalizó. (DyN)